Leviatán#9

Agosto 30, 2008

” Le arrastró, le vació, le destrozó. Y lo más notable fue que por la mañana temprano, cuando se despertaron y se encontraron en la cama, la emprendieron de nuevo, y esta vez, con la pálida luz extendiéndose por los rincones de la pequeña habitación, ella le dijo que le quería, y Sachs, que en ese momento la miraba a los ojos, no vio nada en ellos que le impidiera creerla.”

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